
Más sin embargo, tú fuerza me tiene inmersa en una nube de confusiones,
tristeza y vacío.
No puedo seguir luchando, lo que debo se enreda con lo que quiero y me mata,
la realidad me aplasta, mis sentidos se aturden. Probé de tú veneno ¡Oh Dios! Ese veneno…
Muchas veces sólo quiero cerrar los ojos, pensar que todo fue una triste pesadilla
Tú y tu mundo sórdido. Tú hielo. Tú fuego, lo único que me sacó de mi centro
Quiero soltar las amarras, arrancarte vicio malvado, pero con esa misma intensidad te quiero pegado a mi alma. Y es que la conclusión ideal sería soltar la botella. Que la tomen otros. No tiene sentido seguir con esas alas que no me pertenecen, sólo por un momento, mientras me arrastro y se quiebra mi alma el resto del tiempo…