12 octubre, 2007

Destierro



La voz del humo emite señales expuestas por antepasados, los mismos, creían plenamente en un vagar. Se sumergían en estanques de agua pura, terreno fértil, inocencia interrumpida y besos incestuosos que, sin la existencia de medidas, no eran más que un dar y recibir.

La muerte surcó sus pasos y con sollozos las quimeras se transformaron en monstruos que desterraban al nato de sus tierras. Entonces, los cantares a santos ya no eran efectivos.

Las plegarias silentes se quedaron enraizadas en un sordomudo que acaparaba el todo, dejando así varado en el destierro, los pasos inconclusos en dimensiones cabildadas sin un rumbo, sin un interés, pero con unos deseos de ser niños, jugar a vivir y unirse en comuna.

10 agosto, 2007

Escritos






Por medio a ellos puedo expresarme
plenamente, recorrer paisajes, echar
un vistazo en lo más interno de mi ser, en fin,
estar con todos, y no estar.

Necesito de referentes para
su construcción, necesito encanto
para darles esa vida que
merecen, también necesito esa
musa. Más sin embargo, no existe
un lugar en el mundo al que no pueda acceder, gracias a ellos,
ya que de una forma u otra representan un eterno fluir.

Esos mundos, esas pisadas, esos
deseos y ese todo por el todo que
se puede plasmar a su través, es
lo que me hace vivir cada día.

Quedan forjados y no tienen desperdicio,
nunca acabo de impresionarme. Por esto y
otras razones los considero umbral de
generaciones.

05 junio, 2007

Pasos...

Las confusiones en ocasiones trabajan como una muralla: podrían alejarnos de días claros sumergiéndonos en la oscuridad, o bien, podrían protegernos de lo que pensamos es una desventaja.

A diario encontramos una amalgama de colores, sin embargo, en algún momento notamos cual es el color que mejor nos sienta. Cuando esto ocurre se desvanecen los obstáculos, pero cuando por el contrario, nos mantenemos entre colores sin capacidad de escoger podríamos acabar arropados por la indecisión.

Si pudiéramos estar indecisos y con esto no arrastrar parte de nuestro entorno las cosas serían sencillas, más para nuestra desdicha “no podemos mantenernos brincando la cuerda sin afectar los laterales”.